El intestino permeable o poroso es una condición que causa disfunción en todo el organismo. No es un diagnóstico. Es un síndrome, ya que por definición, es un conjunto de signos y síntomas.
El síndrome de intestino poroso, agujereado o la permeabilidad intestinal aumentada (leaky gut syndrome), es una condición ligada al agitado ritmo de vida asociado al estrés, junto con la ingesta de alimentos que inflaman la pared intestinal, haciéndola más permeable de lo que debería ser en condiciones normales.
Se trata de una alteración en la estructura de la pared intestinal, es decir, de los espacios pequeños entre células, que permiten la entrada descontrolada de sustancias como toxinas, bacterias, antígenos alimentarios, entre otras, favoreciendo así que pasen a través del torrente sanguíneo a distintos órganos del cuerpo. Cuando esto sucede se produce un aumento de la inflamación y una respuesta inadecuada del sistema inmunológico.
La permeabilidad intestinal aumentada no solo se asocia a problemas en el intestino, sino que también esta implicada en alteraciones neuroinmunoendocrinas.
Existe una estrecha relación en el eje intestino cerebro, una comunicación bidireccional, y cuando se tiene una permeabilidad intestinal alterada se favorece que las sustancias que han entrado en el torrente sanguíneo atraviesen fácilmente la barrera hematoencefálica y lleguen directamente al cerebro generando un desequilibrio en la producción de neurotransmisores. Esto explica, el porqué lo que se come afecta eventualmente el estado de ánimo y condiciona estados de depresión y ansiedad.
Intestino permeable ¿La causa o la consecuencia de la inflamación crónica?
Saber si el intestino permeable es la causa o la consecuencia de la inflamación crónica, es difícil de dilucidar, porque tiende a ser un ciclo vicioso.
¿Qué pasa si hay un aumento de permeabilidad intestinal o un síndrome de intestino permeable/poroso?
Las sustancias tóxicas y microorganismos pasarán al torrente sanguíneo, afectando a los sistemas hormonal, inmunitario, nervioso, respiratorio o reproductivo y causando infinidad de síntomas inespecíficos, como: migrañas, artritis, fatiga, hinchazón abdominal, diarrea, lesiones cutáneas, infecciones urinarias y vaginales de repetición, entre otras. La entrada de estas sustancias en la sangre que no deberían pasar, dá síntomas, y dependiendo de qué tipo de sustancias sean, las consecuencias serán distintas: Si son sustancias tóxicas se pueden desencadenar enfermedades inflamatorias digestivas, autoinmunes, alergias e intolerancias alimentarias. Si son bacterias, hongos u otros microorganismos, aumenta la susceptibilidad a desarrollar enfermedades infecciosas.
Cada vez hay más pacientes que presentan síntomas inespecíficos, sin un diagnóstico claro:
La causas de las enfermedades son una suma de factores genéticos, ambientales (infecciones, tóxicos), de hábitos (nutricionales, conductuales, ejercicio físico, sueño), estrés físico y mental, . La inflamación crónica y la desalineación de los ejes psiconeuroinmunoendocrinológico e intestino cerebro, llevan a inflamación crónica y a disfunciones.
No es necesario llegar a un diagnóstico de una enfermedad para darnos cuenta que algo no está funcionando adecuadamente. Esos “síntomas sin explicación” ya nos dicen bastante. Préstales atención, quizá su origen está en el intestino o en el cerebro.
¿Cuáles factores generan el aumento de permeabilidad intestinal?
Las causas son múltiples, pueden ser de origen digestivo o extradigestivo (la mayoría).
Extradigestivos:
- Alimentos proinflamatorios y causantes de hipersensibilidad alimentaria: azúcar, cereales, gluten, alcohol, organismos genéticamente modificados, lácteos, en ocasiones huevos y las solanáceas (tomate, pimiento, berenjenas, patatas).
- Estrés físico : Intervenciones quirúrgicas, enfermedad sistémica o sueño deficiente.
- Estrés emocional: Familiar, laboral, preocupaciones socio económicas.
- Infecciones y desequilibrios en la microbiota: En muchas ocasiones la disbiosis o desequilibrio de la microbiota (flora) intestinal puede ser a la vez causa y efecto de daños en la barrera del intestino.
- Medicamentos en exceso: antiinflamatorios no esteroideos, y esteroideos, antibióticos, inhibidores de bombas de protones (“protector gástrico), anticonceptivos orales, otros.
- Toxinas: metales pesados del agua, cosméticos, de amalgamas, moho tóxico, quimioterapia, radiación.
Origen digestivo
- Lesión directa de la estructura de la pared intestinal producida por enfermedades como la celiaquía, la enfermedad de Crohn, pancreatitis aguda hepática.
- Daño directo al intestino por los factores extradigestivos antes mencionados.
¿ Cómo saber si se tiene intestino permeable ?
Algunos de los siguientes síntomas, si se presentan con frecuencia, podría hacernos sospechar:
- Piel: acné, eccemas, rosácea, dermatitis,
- Sistema digestivo: distensión abdominal, gases, estreñimiento, diarrea, pérdida de peso, malabsorción.
- Sistema músculo-esquelético: osteopenia, osteoporosis, dolor articular, dolor muscular.
- Hormonal: períodos irregulares, síndrome premenstrual, menopausia precoz.
- Metabólico: Aumento de peso, sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus, carencias vitamínicas.
- Sistema inmunitario: resfriados frecuentes, gripe, infecciones por parásitos, hongos, trastornos autoinmunes, exacerbación de alergias e intolerancias.
- Sistema Nervioso: migraña, ansiedad, depresión, niebla cerebral.
Métodos que nos pueden sugerir la presencia de Intestino permable:
Existen varios métodos para medir la permeabilidad intestinal.
- Pruebas de la lactosa y del manitol (azucares-alcoholes) en orina.
- Niveles de Zonulina.
- Anticuerpos anti-Lipopolisacárido, Anticuerpos anti Actina-miosina, Anticuerpos anti-CdtB y anti-Vinculina
- Exámen Completo de Heces (Pruebas de disbiosis intestinal)
- Prueba de ácidos orgánicos en orina
¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra permeabilidad intestinal?
- Eliminar la causa que la produce (si la conocemos): reducir y gestionar mejor el estrés, controlar la enfermedad digestiva de base, mejorar carencia de vitaminas B6 y zinc, que están implicadas en la producción de prostaglandinas (efecto antiinflamatorio).
- Reducir café, té, alcoholes destilados, exceso de fármacos.
- Eliminar tabaco
- Añadir probióticos y prebióticos.
- Aumentar los alimentos que contengan vitamina B6: alitas de pollo, sardinas, espinacas, alubia y zinc: chocolate negro, ostras, pipas de calabaza, cacahuetes.
- Añadir un suplemento de L- glutamina, es un aminoácido no esencial. Su importancia se debe a que es un componente básico del tejido conectivo del tracto gastrointestinal, por tanto, si hay un déficit de este aminoácido, se corre el riesgo de que las mucosas se hagan permeables. Alimentos que contienen L- glutamina; pollo, pavo, magro de cerdo, espinacas, frutos secos, yogur, quesos frescos.
- L arginina, potencia los glóbulos blancos y está implicada en la síntesis de glutatión, y ayuda a mejorar la debilidad del sistema inmunitario que se produce en la permeabilidad intestinal aumentada. Alimentos que contienen L- arginina; carne roja, pollo, cordero, marisco, ajos, cebolla, espárragos, lechuga, pepino, almendras crudas.
- Beber suficiente agua al día.
Como conclusiones finales, te dejo los pasos de la Dra. Amy Myers para reparar el intestino permeable
Las 4 R :
- Rechazar alimentos proinflamatorios.
- Restablecer lo bueno, por ejemplo las enzimas digestivas.
- Reinocular bacterias “buenas”, equilibrar las bacterias intestinales con probióticos probióticos.
- Reparar el epitelio del intestino con L glutamine, omega 3 y otros suplementos.
El Síndrome de intestino permeable no es una enfermedad, es una situación fisiopatológica que condiciona la aparición de síntomas y enfermedades. Hay que estudiar cada caso e individualizar.
Con el método MOVE de Dra. Benzaquén evaluamos todos los aspectos que podrían estar involucrados en el este síndrome de intestino permeable, y dar soluciones reales, factibles, un hábito a la vez, de la mano de una profesional con conocimiento y experiencia.